lunes, 2 de diciembre de 2013

Así lo vio 0223.com.ar...Puntos de vista para ver a un enorme Kimberley

En un partido que no pasó mayores sobresaltos, Kimberley mostró gran parte de su repertorio y le ganó con autoridad a un pobre Belgrano de Zárate por 4 a 1, para continuar como único líder de la Zona 12 del Torneo Argentino B. Los dirigidos por Damián García dominaron de principio a fin y se fueron al descanso con dos goles de ventaja gracias a Zamorano y Fortete. En el complemento, la visita descontó por intermedio de Lamy, pero un golazo de Barros y otro de De Hoyos cerraron la goleada.
El comienzo fue parejo y Belgrano trató de apretar bien arriba y no dejar que el local maneje la pelota. Pero después de los 5’, Kimberley se adueñó del balón y empezó a lastimar por las bandas. Una jugada que comenzó por la izquierda terminó con el remate de Flores por el sector derecho, que se desvió en Zeballos y se fue besando el travesaño. Enseguida, un centro de Grande lo cabeceó Cardellino hacia dentro, la defensa despejó a medias, recibió otra vez el delantero y su toque al medio no llegó a empujarlo De Hoyos.
El dominio del “dragón” ya era claro, la visita no pasaba la mitad de la cancha y los de Damián García querían abrir rápidamente el marcador. Y a los 11’ lo consiguió. Una gran jugada personal de “Beto” Flores, armó una pared con De Hoyos, se sacó un defensor de encima y no fue egoísta, la tocó para la entrada de Zamorano que definió solo de cara a Coesta y puso el 1 a 0 para el dueño de casa.
El conjunto marplatense aceleraba y estaba cerca del segundo. Los de Zárate no ajustaban la marca yle daban espacios a Cardellino y De Hoyos que les faltaba la última puntada. El autor del tanto casi estira la ventaja con un tiro libre en posición de diez, pareció tirar el centro pero se le cerró a Coesta y se terminó estrellando en el travesaño. Era todo del local que además de tener el dominio del juego, también ganaba en todos los envíos aéreos, pero sin precisión para empezar a definir el partido. Demasiadas libertades le daba Belgrano que Kimberley no podía aprovechar y sólo por la impericia a la hora de definir, llegó a los 25’ ganando apenas por la mínima.
El encuentro no era bueno, el “indio” no sabía cómo llegar al arco de Morata y recién a los 33’ se arrimó con un gran desborde de Rossi que terminó metiendo el centro que Espende sacó al córner cuando llegaba Machena para cabecear. En la réplica de ese tiro de esquina, Zamorano corrió 60 metros con la pelota, desairó a un defensor y metió el centro al medio, Cardellino no pudo y, por el segundo palo, Corti metió un zurdazo mordido que contuvo Coesta.
El “dragón” sabía que tenía que meter el segundo antes de irse al descanso para que la diferencia en el resultado se acerque más a la que había habido en el desarrollo. Kimberley fue muy superior, pero si no podía estirar la cuenta cualquier pelota perdida lo podía complicar en el complemento. Pero en una de las vías que había mostrado supremacía, finalmente llegó el segundo. A los 39’, Zamorano manejó un tiro libre, todos fueron a buscar al primer palo menos Emiliano Fortete que picó al segundo y definió de cabeza, de pique al piso, para poner el más que justificado 2 a 0.
Si al vestuario Kimberley no se fue con una ventaja aún más amplia, fue pura y exclusivamente porque Coesta se lució ante un remate de De Hoyos y la sacó al córner, y porque a la salida de ese tiro de esquina, Fortete no le dio dirección al cabezazo, luego de aparecer nuevamente en soledad.
No cambió nada al regreso del vestuario. Kimberley tenía la iniciativa y espacios para atacar sin demasiados inconvenientes. A los 2’ nomás, Servera recuperó en el medio y tocó de primera para la corrida de De Hoyos, la “garza” aceleró por derecha y antes de llegar al fondo metió el centro queZamorano cabeceó apenas por encima del travesaño. Un minuto después, el local volvió a lastimar con los mismos protagonistas pero por el otro lado. De Hoyos ganó en velocidad, tocó al medio y Zamorano buscó con un derechazo bajo que encontró la buena respuesta de Coesta con los pies.
Era un entrenamiento para el “dragón”, que no pasaba sobresaltos, que parecía que cuando se decidiera iba a aumentar la distancia. Belgrano apenas inquietó con un desborde de Zeballos que Carballo cabeceó incómodo por encima del travesaño. En una jugada parecida, Zamorano desaprovechó la chance de marcar el tercero con un frentazo de pique al suelo que se fue contra el caño derecho de Coesta.
Sin embargo, tanta comodidad terminó complicando a Kimberley que se relajó y terminó sufriendo el descuento. A los 14’, un centro que llegó cuando Espende se la quiso bajar a Morata de cabeza, terminó con una serie de rebotes y un gran remate de Lamy desde la medialuna que se colgó en el ángulo izquierdo.
Fue una alerta para Kimberley que no se podía descuidar. El “dragón” seguía siendo protagonista pero no lograba llegar con peligro a Coesta y el encuentro se hizo más luchado en el medio. Un incidente entre los bancos terminó con el técnico Farías y el arquero suplente local, Matías Villar, fuera de la cancha. Cuando el juego se reanudó, el recién ingresado Barros recibió por derecha, pareció tirar un centro pero la pelota se cerró, sorprendió a Coesta y se terminó clavando en el ángulo derecho.
Con el 3 a 1, el partido estaba terminado. El cielo cada vez más gris hizo que se viera poco para la recta final del encuentro, Belgrano ya no tenía fuerzas para ir por otro descuento y Kimberley estaba tranquilo con la ventaja. El cuarto llegó por decantación. Coesta quiso salir jugando con un defensor y la interceptó De Hoyos, cuando el arquero quiso reaccionar la “garza” lo dejó en el camino con un sombrero exquisito y se metió al arco con pelota y todo.  El delantero casi le pone la frutilla del postre con una definición por encima del arquero que rebotó en el travesaño y cayó en las manos del uno.
Gran victoria de Kimberley sobre un rival que quedó demostrado que es inferior, pero que a veces son los que más complican. Manejó los tiempos, la pelota, falló mucho pero así y todo anotó cuatro goles, lo que indica que generó muchísimo de mitad de cancha hacia arriba, volvió a parecerse al equipo del comienzo de campeonato, con mucha posesión y aprovechando la aceleración de Zamorano y De Hoyos, principalmente.