lunes, 16 de mayo de 2011

Una vergüenza

El DT de Once Tigres, Omar Santorelli provocó durante todo el partido a los futbolistas visitantes. Pasó los 90 minutos con agravios, gestos obscenos, más allá de su exacerbada gesticulación. En fin...


La policía chocó con los jugadores de Kimberley en el final. 

Tras el cuarto gol, gozó por demás a los pocos hinchas de Kimberley y jugadores con deplorables gesticulaciones e innecesarios insultos. Esto provocó la reacción de los visitantes que se fueron encima de Santorelli. Y ahí la pésima intervención policial que reprimió a bastonazos, casualmente sobre los marplatenses. Patadas, golpes de puños por todos lados, y los efectivos amedrentando a todo aquel que intentaba calmar las cosas (entre ellos este enviado, al que le dieron un garrotazo sobre el brazo izquierdo).
De hecho, un efectivo se puso una manopla en la mano y se hizo el “guapo”, rodeado de sus compañeros con escudo y bastones.


No conforme con esto, Santorelli seguía “sobrando” escondido en el banco de suplentes. No hubo mayores inconvenientes, sólo Adrián Domínguez fue víctima de la cobardía de Ignacio Bossio, quien golpeó en la boca por detrás.


Redacción El Atlántico