lunes, 4 de abril de 2011

Lo acomodó rápido, lo puso contra las cuerdas y le ganó por knock out

Kimberley le encontró la vuelta desde lo táctico y venció ayer a Talleres por 3 a 1, con el que revirtió la serie (0-1 en la ida) en un partido tan cambiante como accidentado, para acceder a los octavos de final del torneo Argentino C.
En la ida, Talleres supo ganar el juego desde lo táctico y pensaba repetirlo ayer, pero Damián García movió algunas piezas y con un gol al minuto echó por tierra cualquier planteo de Oscar Mendoza para contrarrestar el manejo de pelota de Kimberley.
El entrenador del “Dragón”, a partir de sumar a Castagnino a la línea defensiva, llevó el juego por las bandas con los laterales y la ventaja mínima del rival, se consumió apenas transcurridos 60 segundos con el notable cabezazo de Parra tras el centro desde la derecha de Castagnino. Situación que empezó a jugar desde lo anímico y psicológico en ambos. Es que con la igualdad en el marcador (1-1 en el global), Talleres comenzó a impacientarse y, con los tres delanteros contenidos por la defensa del local, no encontró los caminos a pesar de compartir la pelota en la zona media.
El tanto inicial abrió el partido, pero el trámite era parejo aunque el “Dragón” era más profundo con los ataques a través del juego asociado y los desbordes por los costados. Talleres en tanto, intentó con el pelotazo hacia adelante y buscar el error rival, ganar en el mano a mano o bien en la segunda jugada para llegar con más gente.
No hubo supremacía de ninguno, cada uno con su estilo, intentó. Sin embargo, las chances más claras fueron a través de pelotas paradas y cabezazos, de Vuoso para el local y de Baamonde para los del Puerto. Los dos se fueron muy cerca.
Sobre la media hora, Talleres ganó en tranquilidad y pareció erigirse como dominador, pero no logró profundidad y la única chance se generó a partir de una fallida salida desde el fondo.
En los minutos finales, Kimberley recuperó la compostura y con Murno como eje insistió con los desbordes por los costados. A los 42´ progresó Castagnino, pero Parra esta vez no pudo conectar con precisión. Y a los 46´ Damián Zamorano, en una corrida electrizante de 40 metros por la franja zurda, a pura habilidad sacó a pasear a su marcador, llegó al fondo y tiró un centro para que Parra cruce el cabezazo y cuelgue la pelota de un ángulo y pasar al frente en la serie.
El golpe fue asimilado por Talleres, que con más vergüenza que fútbol intentó volver a emparejar las cosas en el complemento. Pero Kimberley estaba tranquilo y decidió defenderse con la pelota, sin arriesgar demasiado y en ese sentido aparecieron las individualidades de Zamorano y Parra, que marcaron la diferencia. Pero el equipo de Mendoza siguió empujando y con un pelotazo al borde del área mayor, en complicidad con una mala salida de Morata, De Hoyos capturó el rebote y equilibró el marcador.
Volvió a abrirse el partido, ninguno quería llegar a los penales. Pero Kimberley tuvo mayor decisión y claridad y rápidamente recuperó el dominio en el resultado global. A los 23´ otra vez usufructuó los espacios por los costados, Giuntini desbordó y envió un buen centro para el frentazo de Insaurralde que destruyó anímicamente a Talleres.
Es que Gatti protestó airadamente (reclamaba una supuesta infracción de Insaurralde sobre Aguilera) y Pablo Paz lo expulsó. Y cuando se reanudó el juego, Murno también recibió la roja por una fuerte entrada sobre Baamonde. Talleres seguía en juego, pero entre la carencia de ideas y un nerviosismo que lo consumió, no supo inquietar a Morata. Kimberley, en tanto, estaba aplomado, sereno y tuvo gran solidez defensiva. El local apostó al contraataque y pudo haber ampliado la ventaja. Más aún en el final, cuando Talleres se quedó con 8 hombres por las expulsiones de Frola y Burattini, producto también del nerviosismo.
El 3-1 golpeó en lo anímico, más que en lo futbolístico en Talleres y el local, ya con considerables espacios y pelota al pie, manejó el partido y terminó con mayor holgura que la que representó el resultado final. Kimberley golpeó en momentos justos, tuvo momentos de buen juego a raíz de sus individualidades y superó con claridad a Talleres para acceder a los octavos de final del Argentino C.