lunes, 4 de abril de 2011

De cabeza a la cuarta fase

Kimberley derrotó 3-1 a Talleres y sigue en el Argentino C. Tres cabezazos, dos de Parra, la gran figura de la tarde, y otro de Insaurralde, le dieron el triunfo a los de Damián García, que impusieron la superior riqueza técnica de sus jugadores en un duelo nervioso y caliente. Cuatro goles, cuatro expulsados y un polémico arbitraje de Paz.


Cristian Castagnino controla la pelota. El lateral hizo un partido muy completo. Kimberley ganó 3 a 1 y sigue.

por Sebastián Arana
arana@lacapitalmdq.com.ar

Se acabó la discusión. La mayor jerarquía individual de Kimberley fue más que la táctica de Talleres en un partido caliente. El conjunto dirigido por Damián García ganó 3-1 en el cotejo desquite de la tercera fase del Torneo Argentino C de fútbol y estampó un 3-2 en el global para avanzar a la cuarta fase.
El aprovechamiento de los laterales para abrir un dispositivo defensivo cerrado y la estupenda tarde del goleador Leandro Parra resultaron un combo explosivo para Talleres, más allá de las quejas que provocó en las filas portuenses el flojo arbitraje de Pablo Paz.
Kimberley, que debía revertir el 0-1 de la ida, se serenó enseguida. Al minuto ya se había puesto en ventaja con la más efectiva de sus fórmulas. Desborde por un costado y cabezazo en el área rival. Castagnino llegó a fondo por la derecha y envió un centro medido que Parra cabeceó entrando a la carrera para anticiparse a toda la defensa rival y dejar sin chance a Gatti.
Ese tanto trastrocó todo. Tras el inicio arrollador local, enseguida Mendoza mandó más arriba a Morra para juntarlo con los otros dos puntas y así quitarle a Kimberley un volante de la zona central. A diferencia de la semana anterior, cuando completó líneas el retroceso de Servera, el jugador que equilibró ese intento fue Cristian Castagnino. Pero el ex Quilmes, de muy buen partido, tuvo resto para sumarse al medio y hasta pasar al ataque por sorpresa.
La apuesta no le dio demasiados resultados a Talleres, cuya elaboración de juego no tuvo demasiadas ideas. Sin embargo, con el correr de los minutos, el partido se empezó a cortar, a "picar". Fue más conversado y protestado que jugado. La presencia de Pringles en el medio empujó el carro portuense, que tuvo dos aproximaciones importantes con un cabezazo sin dirección de Baamonde, desde buena posición, y un remate de media distancia de De Hoyos, que Morata atajó en dos tiempos.
Hacia el final del primer tiempo Kimberley había perdido la pelota y el control del terreno. Pero era capaz de hacer más daño que su rival con apenas un rapto de inspiración de Giuntini o Zamorano.
Algo de eso sucedió. En tiempo agregado, Zamorano controló el balón en el sector central y comenzó a apilar gente contra la banda izquierda. Hasta Mendoza olió que se venía un golazo porque empezó a pedir desesperadamente a sus jugadores que lo derribaran. Dejó atrás a Baamonde, a Frola, ganó la línea final y sacó un centro exquisito con el revés del pie derecho. Y lo que hizo Parra fue sencillamente fenomenal. Saltó, pareció quedarse suspendido del aire y subió un poco más para conectar un cabezazo alto, cruzado, que tomó a contrapierna a Gustavo Gatti. Golazo. Dos a cero y al descanso.
Parecía que todo quedaba a pedir del contraataque de Kimberley para el complemento. Talleres, obligado, comenzó a dar espacios.
Pero la réplica punzante no llegó. Y el equipo portuense, a los 16', llegó al descuento de forma inesperada y afortunada. Gabutti despejó mal y corto un balón largo que no parecía llevar demasiado peligro contra su arco. No hizo más que dejarle el balón en los pies a De Hoyos. Como Morata había dado el paso adelante para ir a interceptar esa pelota aérea, quedó a mitad de camino. El delantero, entonces, muy inteligente, probó de emboquillada y puso el 1-2 que mandaba el partido a los penales.
No era, de todos modos, el partido de Talleres. Porque no pudo sostener demasiado ese tanto. Kimberley se le fue encima, buscó herirlo por los laterales y lo consiguió otra vez. A los 23' fue Giuntini el que desbordó por la izquierda y envió un centro que, de anticipo, conectó de cabeza Fabián Insaurralde para derrotar a un Gatti que se había quedado clavado en la línea.
La jugada fue clave. Porque todo Talleres reclamó una falta de Insaurralde. Y Gustavo Gatti (ver aparte) vio la roja por su reclamo al juez de línea.
El partido se desvirtuó. Porque, después de cuatro minutos de protesta, sacaron del medio y Murno vio roja directa por una falta contra Baamonde.
Pero ya Talleres era un manojo de nervios. Y Kimberley lo tuvo a su merced de contraataque. El imparable Parra estuvo a punto de convertir un verdadero golazo y Zamorano casi hace el cuarto en la última jugada del partido cuando ya Talleres estaba con ocho por las expulsiones de Frola y Burattini.
En definitiva, esta vez los jugadores le ganaron a la táctica. Las apariciones de Zamorano y Giuntini, el criterioso despliegue de Castagnino y, sobre todo, la exuberante potencia de Parra fueron más que un Talleres digno, pero que protestó más de lo que jugó.

Los equipos

Kimberley 3: Morata (5); Gastón Nicolás (5), Gabutti (4) y Otemuro (6); Castagnino (7), Murno (6), Servera (6) y Santiago Giuntini (6); Damián Zamorano (7); Juan Manuel Vuoso (4) y Parra (10). DT: Damián García.

Talleres 1: Gatti (5); Tomás Frola (5); Balbuena (5) y Daniel González (5); Baamonde (6), Pringles (6) y Lucas Baldino (5); Maximiliano Aguilera (5) y Morra (5); De Hoyos (7) y Guillermo Agüero (5). DT: Oscar Mendoza.

Goles: en el primer tiempo, 1' y 47' Parra; en el segundo tiempo, 16' De Hoyos y 23' Insaurralde.
Cambios: en el segundo tiempo, en el inicio, Fabián Insaurralde (6) por Vuoso, 15' Del Potro (5) por Nicolás, 27' Walter Fernández por Baldino, 31' La Rocca por Baamonde, 34' Burattini por Morra y 35' Adrián Domínguez por Giuntini.
Incidencias: en el segundo tiempo, 25' expulsado Gatti, 29' expulsado Murno, 46' expulsado Frola y 47' expulsado Burattini.

Cancha: Kimberley (buena).
Arbitro: Pablo Paz (4).