martes, 22 de marzo de 2011

Demasiado Kimberley

                DEMOLIENDO HOTELES
7 a 0
At.Villa Gesell no se olvida mas del Dragón de Mar del Plata                           


           
                                                                               Fotos S. Mendes Diario El Atlantico








El rendimiento del local fue perfecto. (Fotos Francisco Mendes)
El elenco de Damián García brilló y humilló a Atlético Villa Gesell con un rotundo e inobjetable 7 a 0, y pasó de instancia. Los marplatenses tuvieron un nivel superlativo. Imágenes
Sobran los motivos para soñar, pero no alcanzan los adjetivos para calificar la actuación de ayer de Kimberley, que superó sin inconvenientes a Atlético Villa Gesell por 7 a 0 en el partido de vuelta del primer play off del Argentino C, con el que se clasificó a la siguiente instancia. En la ida fue 0-0 con clara superioridad de los marplatenses, pero que no hacía suponer una goleada semejante.
El rendimiento del local fue perfecto ante un rival que equivocó los caminos desde el primer minuto. En síntesis, Atlético Villa Gesell tomó una posición suicida ante un elenco marplatense que lisa y llanamente lo bailó. Aprovechó al máximo las deficiencias de los geselinos, se lució y pudo hacer más goles todavía.
Carencia rival y virtudes propias congeniaron ayer en cancha de Kimberley. El “Dragón” hizo gala de su mejor fútbol, enalteció y dignificó al deporte en el que hoy es casi imposible ver dos pases seguidos. Los marplatenses hacen eso y mucho más.
Lo digno que pareció el planteo ofensivo de Atlético Villa Gesell, se transformó en ridiculización. Porque al no poder efectivizar su intención, paso a ser una acción suicida. Sobre todo, por el calibre del equipo que tuvo enfrente. La visita se volcó directamente al ataque desde el primer minuto y con mucha gente. Se adueñó de la pelota pero no tuvo precisión. Y en contrapartida, se descuidó por completo en el fondo porque marcó en línea y nunca hizo bien los relevos. Por ello, la postura agresiva, digna se desvaneció en un error infantil a los 5 minutos. Morata sacó largo, Vuoso peinó ante la marca del líbero rival y Giuntini capitalizó el envío con campo y tiempo para ridiculizar a Escudero y abrir el marcador.
El elenco de Villa Gesell siguió con su postura dominante, aunque no lograba profundizar debido a la gran tarea de Servera y Murno a la hora de cortar circuitos, y la firmeza de los tres hombres del fondo. Tanto fue al ataque el visitante y con tanta gente (en vano) que ofreció libertades a quienes no debía: Zamorano y Giuntini. Y a los 12´ Murno recuperó en mitad de cancha, ante un defensa contraria saliendo del fondo, cedió para Parra, quien habilitó entrelíneas a Giuntini y el ex Unión no perdonó.
A partir de la efectividad y contundencia, se emparejó el trámite. Y si sacándole el dominio de la pelota, en menos de 15 minutos, Kimberley estaba 2-0, pero era (y definitivamente lo fue) al compartirla. Cada ataque del local tenía olor a gol, ya que los defensores geselinos seguían jugando al límite.
Lo perdió Vuoso tras una gran acción colectiva y el “Canario” contestó con una buena maniobra que desbarató el gran esfuerzo de Morata para sacarle el gol de los pies a Nicolás Alba.
La impotencia de los visitantes se dio en el manejo de la pelota (muchas imprecisiones) y se cristalizó con la tempranera expulsión de Guillermo García a los 26 minutos.
Inteligente, Kimberley tuvo una actitud más pasiva a sabiendas de que los espacios serían aún mayores. Y cuando recuperó la pelota, el equipo de Mar del Plata atacó con vértigo, furia y además gran precisión. Por tal razón no fue extraño que desarrolle lo mejor de su repertorio: juego por el piso a un toque, con la pelota en el fondo del arco como producto final. Tras un par de buenas intervenciones del arquero Rodrigo Escudero, el “Dragón” selló el marcador con dos goles de Leandro Parra, quien en el primero (39´) capturó un rebote tras una excelente jugada de Zamorano por izquierda y en el segundo definió cruzado tras una sutil asistencia de Servera.
Ambos, en el complemento, buscaron lo mismo. Kimberley quiso sacar el pie del acelerador y Atlético Villa Gesell que no le hicieran más goles. A ninguno le salió porque el local al manejar la pelota y defenderse con ella fue profundizando huecos en un rival que no supo cómo defenderse. Y a los 5´ un penal bien sancionado, Juan Vuoso lo transformó en el quinto gol. A partir de entonces, Damián García dispuso variantes, pero nada cambió. La pelota circuló de izquierda a derecha, casi de forma incesante en los pies de los marplatenses. Atlético Villa Gesell no tuvo argumentos para nada y los goles restantes llegaron prácticamente por decantación. El incansable e ingobernable Zamorano tuvo su premio con un golazo tras asistencia de Francisco Grande (33´), y el pibe Cardellino decoró el resultado. Un 7-0 que alimenta aún más la ilusión de un Kimberley que fue demasiado para Atlético Villa Gesell.


Por Germán Ronchi
gronchi@diarioelatlantico.com
GEntileza Redacción Diario El Atlantico